Los
Encuentros Feministas Nacionales y los Encuentros Feministas Latinoamericanos y
del Caribe comenzaron durante la década de 1980. Además, varias feministas
participaron en las conferencias internacionales organizadas por la
Organización de las Naciones Unidas. También fueron los años en que muchas
militantes se incorporaron al sector público, a las universidades como docentes
y a organizaciones no gubernamentales (ONG). Asimismo, fue una época de
movimientos urbanos populares y de la participación de las mujeres campesinas, trabajadoras, sindicalistas y de
los sectores populares en la vida política y social, el llamado movimiento
amplio de mujeres en
esta década, convivieron tres corrientes del movimiento feminista en México:
las feministas históricas, las populares y las sociales. Primer OLA
Entre 1915 y 1919 comienza a gestarse un proyecto feminista en México, Yucatán: mujeres que hacían propaganda Al constitucionalismo creando clubes feministas en distintas partes de la República mexicana. Entre ellos se encontraban Hermila Galindo, Elena Torres, Elvia carrillo puerto, rosas Torres González.
Segunda OLA.
El
movimiento feminista mexicano llamado “nueva ola” o “segunda ola” comenzó en
los años setenta, en un contexto social marcado por el movimiento estudiantil
de 1968 y una fuerte represión por parte del Estado, el ingreso masivo de las
mujeres a las universidades y al mercado laboral, y el desarrollo de métodos
anticonceptivos baratos y accesibles.
El feminismo de la segunda
ola estaba constituido por mujeres urbanas de clase media, universitarias, en
su mayoría de la ciudad de México, que cuestionaron la relaciones hombre-mujer,
como señala la historiadora mexicana Ana Lau Jaiven “ Se proponía mostrar y
difundir los campos donde esta dominación es más patente: el hogar (la doble jornada de
trabajo); El trabajo (remuneración menor); Los medios de comunicación masiva
(mujer objeto, consumista); la calle (la violencia sexual); la discriminación
legal”. En este periodo se conformaron pequeños grupos feministas de
autoconciencia para analizar los relaciones profesionales y el sexismo en la
vida cotidiana: mujeres en acción solidaria (MAS, 1971), Movimiento nacional de
mujeres (MNM, 1972), movimiento de liberación de la mujer (MLM, 1974),
colectivo en la revuelta (1975), colectivo de mujeres y lucha de ministros
(1978). Éstos grupos reflexionaban sobre temas como la maternidad, la doble
jornada de trabajo, la sexualidad, la subordinación, la discriminación, etc.;
La caracterizaban por tener una aceptación radical de la autonomía, rechazaba
lo de liderazgo y se negaron a dialogar con el Estado y los partidos políticos.
En opinión de Angelo, el movimiento feminista era disperso y con poca
vinculación con el exterior.
